Si todo marcha como debiera, Europa -al menos, 23 paÃses– tendrá una historia clÃnica electrónica (HCE) y un modelo de eReceta interoperables en 2021.
Para saber cómo se alcanzará ese objetivo hay que remontarse una década atrás: “Lo difÃcil ya está hecho; ahora sólo es cuestión de voluntad. Los desarrollos que se han creado deberÃan aprovecharse como estándares para toda Europa, y probablemente lo sean, pero poco a poco. Lo veremos, espero, dentro de 5 ó 10 añosâ€. Con estas palabras resumió a Diario Médico Miguel Roldán, que fue uno de los coordinadores de la expansión del proyecto EpSOS (European Patients Smart Open Services) en España, el cierre de dicho proyecto hace cuatro años.
Esta primera iniciativa se basó en pilotajes que establecieron un marco sobre el que tender las redes de interoperabilidad. O, como decÃa el resumen del proyecto, “EpSOS ha demostrado que el intercambio de información clÃnica entre fronteras es posibleâ€.
Tras ‘EpSOS’, que creó ‘pilotajes’, y ‘Expand’, que sentó las bases de la escalabilidad, llega la hora de hacer realidad el intercambio de datos
Llegó después Expand (Expanding Health Data Interoperability Services), que buscaba “implantar de verdad los resultados de los pilotajes exitososâ€, según explica el coordinador del proyecto, Henrique Martins. A su juicio, “es difÃcil encontrar un paÃs que realmente se anime a trasponer los resultados de un piloto al ámbito nacional o internacional una vez que el proyecto ha terminado, posiblemente debido a la falta de confianza y al miedo a la limitada capacidad de obtener recursos sosteniblesâ€.
Expand, que tuvo una duración de dos años, se encargó de “cubrir el hueco entre el pilotaje y el desarrolloâ€, estableciendo una serie de medidas que permitirÃan hacer escalables los ensayos realizados hasta entonces.
AsÃ, sentó las bases sobre las que hoy se asienta el proyecto definitivo: eHDSI (eHealth Digital Service Infrastructure), financiado con los fondos que la Comisión Europea destina a la conectividad entre paÃses de la UE (Connecting Europe Facility, CEF), y que se planteó “dos casos de uso de intercambio de información clÃnica transfronteriza: PS (Patient Summary, o historia clÃnica resumida) y eP&eD (ePrescription and eDispensation, o eReceta)â€, según explica uno de los expertos implicados en el proyecto.
Según han informado a Diario Médico fuentes del Ministerio de Sanidad, “el Resumen de Paciente supone el acceso por parte un profesional sanitario a la historia clÃnica resumida de un paciente de otro paÃs de la UE, y la Receta Electrónica, la dispensación de un fármaco en un paÃs distinto al de prescripciónâ€.
OleadasEl despliegue del proyecto se está haciendo en cuatro oleadas, de 2018 a 2021. España despliega en la tercera (2020) la historia clÃnica y, en la cuarta (2021), la eReceta. “A diferencia del proyecto EpSOS, que era un piloto de estos servicios, ahora se tratarÃa de implementar progresivamente los servicios poniéndolos a disposición de profesionales y ciudadanos en el ámbito europeo. Para ello ya se está trabajando en los correspondientes comités de expertos de la Comisión Europeaâ€, detallan desde el ministerio.
Sanidad participa como coordinador nacional de los trabajos junto a las comunidades autónomas -14 inicialmente, a las que progresivamente se irán sumando el resto-.
Al igual que en EpSOS, se propone utilizar el nodo central de interoperabilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) “como infraestructura nacional en conexión con cada uno de los nodos regionales a nivel back -capa de entrada de datos- y en conexión con el nodo europeo a nivel front -capa de interactuación con los usuarios-â€, según el experto.
Los primeros paÃses en conectarse para el intercambio de recetas han sido Finlandia y Estonia. Les seguirán Suecia, Grecia y Chipre
Los primeros pasos consistieron en la revisión del modelo de intercambio a nivel nacional, en el marco del proyecto de Historia ClÃnica Digital del SNS (HcdSNS) y el de receta electrónica, analizando el grado de homogeneidad y reutilización de los datos de las HCE y la receta de cada autonomÃa para que se pudieran alinear con los requisitos pactados entre todos los paÃses participantes en el proyecto.
“Estas especificaciones se han plasmado en guÃas europeas como la Patient Summary guidelines y la ePrescription guidelines, que son instrumentos de ayuda a la implantación de los serviciosâ€, explica el Ministerio de Sanidad.
Los más avanzadosTerminada ya la primera oleada, correspondiente a 2018, es hora de ver si todo el esfuerzo está sirviendo para algo. Los afortunados ganadores de la primera prueba de viabilidad han sido, por un lado, el paÃs que antes ha concluido su conexión total al nodo europeo (Finlandia) y, por otro, aquel que en el año 2000 declaró el acceso a internet como un derecho fundamental y en el que el 95% de la población vota, hace la declaración de la Renta y consulta su historial médico on line (Estonia).
Ambos paÃses intercambian desde hace pocos dÃas eRecetas -Estonia, de momento, sólo como receptor-, y el próximo año sumarán el módulo de historia clÃnica.
Les seguirán, a lo largo de 2019, Suecia, Grecia y Chipre en lo que a recetas se refiere, y, también durante este año, se unirán al acceso a los resúmenes de pacientes Malta, República Checa y Luxemburgo.
Lo que vendrá después será, se supone, una reacción en cadena. Los posibles errores y barreras se verán, previsiblemente, este año. Lo que está claro, según los responsables del proyecto, es que, “a partir de 2020, eHDSI necesitará una estructura propia y permanente de gobernanza, que controle las operaciones de intercambio transfronterizo de datos de saludâ€.
Según apuntan, muchos de los problemas legales, organizacionales, semánticos y técnicos serán similares a los de las Redes de Referencia Europea y, aunque los lazos entre ambos sistemas “aún no están definidos, deberán establecerse en el futuroâ€.
Continúe leyendo el reportaje: España apura los últimos retoques de su modelo de interoperabilidad
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“Para eliminar la exposición al alimento, el paciente o sus cuidadores deberán conocer de qué alimentos privarse, dónde se encuentran, leer atentamente las etiquetas de alimentos elaborados, evitar la exposición accidental adoptando medidas para prevenir la contaminación cruzada, y procurando no exponerse a situaciones de riesgoâ€, explica Joan Bartra, presidente del Comité de Alergia a Alimentos de la Seaic. “Además sabemos que siete de cada diez reacciones alérgicas graves ocurren cuando la gente come fuera de casa, algo muy frecuente en estas fechasâ€, añade.
Los sÃntomas de una
Hay que dar a conocer al anfitrión cualquier alergia o intolerancia alimentaria que se pueda tener para poder coordinar los platos que se vayan a servir o preparar un menú alternativo. “En estos casos es aconsejable de que los alimentos que se vayan a preparar de forma separada estén bien etiquetados y marcados para su fácil identificación. De esta manera se evitarán posibles accidentes por cruce de alimentosâ€, recomienda el doctor Bartra.
